Compliance

Cualquier actividad empresarial conlleva una serie de riesgos con responsabilidades sociales, jurídicas y penales. El compliance en la empresa es fundamental para evitar el acto delictivo y, sobre todo, la responsabilidad penal que éste tendría.

Hasta 2015, la responsabilidad recaía exclusivamente en el trabajador, pero con la aprobación de la normativa sobre compliance que demandaba la Unión Europea, la responsabilidad recae ahora en el trabajador y la empresa, siempre que el delito se pueda imputar también a la persona jurídica.

Las empresas, por tanto, pueden ser imputadas y condenadas por un importante listado de delitos por hechos cometidos, incluso, por nuestros representantes legales o nuestros trabajadores.

Queremos ofrecer a los autónomos una medida preventiva en forma de herramienta, con la que poder llegar a evaluar el estado en el que se encuentra su empresa, con respecto a las obligaciones administrativas.

Nuestro propósito es ofrecerle medidas dirigidas a la regularización tanto de la actividad económica como las relativas al empleo, aportando información, tratando de sensibilizar y recomendar pautas.

Este Plan además de evitar que la empresa pueda ser declarada responsable penalmente, aporta un mayor control del cumplimiento de la legalidad e incluso puede otorgar otra serie de beneficios a nivel empresarial, desde el punto de vista de la contratación pública.

Se trata de implantar políticas y procedimientos adecuados para garantizar que la empresa, incluidos directivos, empleados y agentes vinculados, cumplen con el marco de la normativa aplicable, tanto las legales como las buenas prácticas, especialmente los códigos éticos, teniendo en cuenta compromisos con terceras personas, clientes y proveedores.

 

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